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FUNDACIÓN ALTERNATIVAS

 

Alternativas a la distribución de medicamentos y su retribución

La distribución y dispensación de medicamentos

La distribución y dispensación de medicamentos en España

 

Documento de trabajo 130/2008

SEMINARIO

 

Las boticas, no sólo de los farmaceúticos . Un estudio aboga porque la propiedad de las farmacias dejen de estar reservadas a los licenciados del ramo y defiende la subasta como sistema de adjudicación de licencias.

 
 
Piden que la propiedad de las farmacias no sea exclusiva de los licenciados. El informe de la Fundación Alternativas aboga por las subastas para asignar las licencias de apertura de este tipo de establecimientos
 
 

 
 AL DÍA
 
03.05.08 - 
RAFAEL HERRERO
 
 
 Un estudio defiende que la propiedad de las farmacias deje de estar reservada a los licenciados del ramo
madrid. En sus orígenes, era lógico que la botica fuera «como el taller artesanal del farmacéutico». También la consulta del médico era su casa, la herrería era el negocio del herrero y la posada, el del posadero. Ahora bien, en la actualidad es una situación cuando menos anómala que para ser propietario, que no dependiente, de una farmacia haya que haber cursado la carrera de esta rama del saber.
Un estudio elaborado por la Fundación Alternativas aboga por abolir la «redundante e ineficaz exigencia» de tener la titulación específica para ostentar la propiedad de una oficina de farmacia, una posición defendida por los colegios de farmacéuticos y otras organizaciones que representan a los farmacéuticos propietarios. El informe, del que es autor Ricard Meneu, considera que esta «rémora clásica» ha perdido en la actualidad todo su sentido y se debe proceder a una reformulación del sector acorde con la realidad actual.
Meneu arguye que «sólo los farmacéuticos pueden tener farmacias, pero no se exige ser sanitario para poseer un hospital». Estima que no es más que una «rémora histórica», cuya eficacia caducó al exigirse la presencia de un farmacéutico (no necesariamente el propietario) durante todo el horario de apertura de la botica. «Dado que la actuación profesional está garantizada con independencia de la presencia del propietario, la exigencia a éste de una titulación de Farmacia resulta inútil». Y es que no parece discutible, según el autor, que la garantía sobre la calidad del servicio prestado se asocia más consistentemente a las capacidades de a quien lo presta que a las del titular de la actividad.
Subasta de licencias
En cuanto a los mecanismos de adjudicación de licencias de apertura, el autor del informe es también proclive a una redefinición, máxime cuando existen «múltiples formas intermedias entre la clásica funcionarización nórdica en oficinas de farmacia de propiedad pública y la absoluta liberalización». A su juicio, resultaría eficiente recurrir a mecanismos de subasta o concurrencia pública en los que cabría reservar un porcentaje a sorteo entre ofertas técnicamente cualificadas, «sin posibilidad, no obstante, de reventa de licencia, revirtiendo al concesionario si se abandona la actividad».
Para Meneu, la alternativa más obvia al sistema de concesión limitada de licencias, posteriormente negociables entre farmacéuticos, pasa por facilitar la libre apertura de oficinas de farmacia sometidas a una regulación que garantice su eficacia -actuación continuada de un profesional, compromisos de existencia y plazos de entrega, etc...-. «Pero si se renuncia a la libre apertura de farmacias es preciso disponer de mecanismos para asignar del mejor modo posible las limitadas licencias existentes», argumenta.
Sostiene que la transmisión de licencia sería lícita si fueran asignadas a través de un sistema de subasta. Con el sistema vigente, la Administración debería retener la propiedad, impidiendo la transmisión, «ya que no es de recibo que se reclame el derecho a vender y apropiarse de la totalidad de una renta derivada de un privilegio regalado».
Una de las opciones básicas que defiende el informe son las subastas, «forma más eficiente de terminar con el insensato sistema actual». Las licencias disponibles en cada momento se concederían a las mejores ofertas, «lo que permitiría a los poderes públicos apropiarse al menos de una parte de los beneficios monopolísticos que son ellos quienes generan».
Pero la aplicación de este mecanismo de licitación no se reduciría a la obtención de la mejor oferta económica, sino a que los candidatos serían seleccionados a partir de criterios de experiencia en el sector, capacidad financiera, oferta de servicios o términos de la concesión, entre otras variables. Otra forma por la que aboga el estudio es reservar una fracción de las licencias, por ejemplo el 20%, para ser otorgada por sorteo -como las viviendas de protección oficial- sin posibilidad de reventa ni transmisión por herencia. COLPISA
 

 
 
 
 
 Un estudio español niega el beneficio sanitario del binomio titularidad-propiedad

 


 

El estudio realizado por el especialista en economía de la salud Ricard Meneu para la Fundación Alternativas llamado “La distribución y dispensación de medicamentos en España”, critica que se ligue la propiedad de la farmacia al título. Por tanto es afín a las tesis liberalizadores de la DG de Mercado Interior. (Archivo 1. Informe_Meneu)

 

De forma más esquemática y gráfica puede verse en el documento colgado en la web de la junta de Andalucía. (Archivo 2. Seminario)

 

 

http://www.juntadeandalucia.es/salud/contenidos/aetsa/pdf/RicardMeneu-SeminarioAETSA.pdf 

 

 

Dicho trabajo propone liberalizar el acceso a la farmacia y la propiedad de las oficinas de farmacia. La Fundación Alternativas , entidad que nació en 1997 con la voluntad de ser «un cauce de reflexión política, social, económica y cultural», es próxima al PSOE. Dicho informe tuvo amplia repercusión mediática, tanto en prensa nacional como en prensa especializada. (Archivo 3. Repercusión)

 

Este estudio considera que:

 

1º La exigencia de tener la titulación específica para ostentar la propiedad de una farmacia es ineficaz, además de implicar “una confusión” entre la actividad empresarial y profesional de los farmacéuticos. Es un malentendido equiparar “actividad profesional” y “negocio del farmacéutico”.

 

2º El papel que desempeñan las farmacias es de mera distribución e incluso se «induce a un consumo inadecuado».

 

3º Estos establecimientos «no son oenegés (ONG), sino pequeñas empresas, que se negocian a precios sumamente elevados».

 

4º El régimen de concesión administrativa de las oficinas de farmacia es anácronico, claramente restrictivo de derechos individuales fundamentales y de la libre competencia, se sustenta en la existencia de un modelo comercial muy eficaz desde el punto de vista del servicio al público que prestan, al menos en la mayor parte del territorio. Es un modelo caro, abusivo y oligopolista, en nada orientado a objetivos de salud, pero comercialmente eficiente, situado en la borrosa línea donde se confunden negocio empresarial y servicio de salud (Meneu, 2006).

 

De ahí que en el estudio se defienda un cambio en la adjudicación de licencias porque «parte de un vicio de origen». «Cualquier empresario puede abrir un hospital (en el que trabajan médicos, enfermeros, farmacéuticos...), sin requerírsele una formación en ciencias de la salud. Por ello, no se debe impedir el avance hacia unas farmacias más acordes con el actual ciclo del medicamento»

 
 
 

 

 
 

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