Home Otros países Italia El subsecretario de la presidencia de Italia, Antonio Catricalà afirma que «los lobis no nos pararán», en relación a las medidas para fomentar la competitividad que preveían la liberalización de varios sectores incluido el farmacéutico

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El subsecretario de la presidencia de Italia, Antonio Catricalà afirma que «los lobis no nos pararán», en relación a las medidas para fomentar la competitividad que preveían la liberalización de varios sectores incluido el farmacéutico PDF Print E-mail

 

La crisis en Europa

 

Los recortes de Monti superan el primer examen en el Parlamento

 

El partido del exmagistrado Di Prieto y la Liga Norte de Bossi dan la espalda al Ejecutivo

La propuesta de ahorro de 30.000 millones de euros logra el aval de la mayoría de los diputados

 

Sábado, 17 de diciembre del 2011

IRENE SAVIO

ROMA

 

El Gobierno tecnócrata del primer ministro italiano, Mario Monti, ganó ayer su primera batalla al superar la moción de confianza en la Cámara de Diputados sobre el plan de austeridad, de más de 30.000 millones de euros, y con el que se pretende reducir la deuda pública y relanzar así la economía del país.

Aunque la parte gruesa del ajuste se ha mantenido intacta, incluidas las medidas que afectan a los pensionistas, el Ejecutivo de Monti finalmente cedió y retiró las medidas para fomentar la competitividad que preveían la liberalización de varios sectores económicos -el farmacéutico, las compañías de seguros, los taxis-, como también pide la Unión Europea (UE).

 

La decisión, que llegó tras una intensa presión por parte de los grupos interesados y que tuvo que ser tomada para sacar el plan adelante, fue acompañada por la promesa de los ministros del área económica de que las medidas volverán a ser presentadas el próximo mes de enero.

 

«Las lobis no nos pararán», afirmó el subsecretario de la presidencia, Antonio Catricalà. «Yo fui comisario para la competencia en Italia, Monti lo fue en Europa, nos sentimos decepcionados, pero no vencidos», agregó.

 

PARÓN EN LAS MEDIDAS / Pese a esta parcial victoria, el paquete fue finalmente aprobado con 495 votos a favor, 88 en contra y 4 abstenciones, las de una parte del partido de la Italia de los Valores del exmagistrado Antonio di Pietro y de la populista Liga Norte.

 

Di Pietro, que retiró su apoyo tras conocerse el parón en las medidas de liberalización, justificó su posición argumentado que el paquete «no es equitativo» y solo prevé sacrificios para el ciudadano de la calle. «¿Por qué han cedido ante el chantaje de los lobis?», dijo el político ante el pleno.

 

«Lo sentimos de verdad, porque no nos habéis permitido dialogar sobre el fondo de este plan y, sin embargo, nos habéis pedido la confianza. Sois presa de vuestras propias palabras, teniendo en cuenta que este plan lo habríais hecho de un modo distinto si hubiéseis tenido la posibilidad», agregó.

 

Por su parte, la Liga Norte volvió a reiterar su oposición explicando que no comparte la reforma sobre las pensiones y el impuesto sobre la primera vivienda que ha sido reintroducido por Monti después que Silvio Berlusconi lo eliminara durante su último mandato.

 

«Este paquete no creará ni un puesto de trabajo», afirmó Umberto Bossi, el líder la formación leguista, que ayer también agitó el fantasma de una caída anticipada del Gobierno de Monti. «No llegará al 2013», dijo Bossi.

 

Por si no fuera suficiente, Silvio Berlusconi, que en público apoya al Gobierno de Monti, comenzó a criticar a su sucesor, tildándole ni más ni menos de «desesperado». Monti tuvo que «dar marcha atrás en casi todo» porque «Italia es ingobernable», opinó Berlusconi.

 

Por el contrario, haciendo uso de toda su paciencia, el presidente Giorgio Napolitano intentó una vez más calmar los ánimos. «(Con Monti) Italia ha recuperado su credibilidad en Europa», afirmó.

 

El texto del ajuste aprobado ayer por el Congreso italiano pasará ahora al Senado para su aprobación definitiva, probablemente antes de Navidad.

 
 

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