Home ¿Modelo Sanitario? Medicamentos sin receta El Tribunal Superior de Justicia de Valencia condena a 8 meses de prisión un médico y dos farmacéuticos por tráfico de anabolizantes para deportistas

Facebook Share

Enlaza a facebook

Comparte en tu red

El Tribunal Superior de Justicia de Valencia condena a 8 meses de prisión un médico y dos farmacéuticos por tráfico de anabolizantes para deportistas PDF Print E-mail

 

 

 

 

Rebajan la condena a 1 médico y 2 farmacéuticos por suministrar anabolizantes


08-08-2011 / 17:10 h

 

En una sentencia hecha púbica hoy por el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) valenciano, la sección tercera de la Audiencia también rebaja a dos años y dos meses el tiempo de inhabilitación para sus profesiones al facultativo y a los farmacéuticos, y reduce la multa impuesta a los cuatro procesados a 1.260 euros cada uno.

 

El Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia los había condenado a un año y cuatro meses de prisión, a pagar una multa de 2.340 euros, y decretaba tres años y siete meses de inhabilitación para los tres profesionales.

La Audiencia estima de forma parcial alguno de los recursos presentados por los condenados y reconoce que no se trata de un delito continuado sino de un único delito, por lo que "no procede imponer la pena del delito más grave en su mitad superior", mientras que rechaza el resto de alegaciones formuladas.

 

Según los hechos probados, que se mantienen sobre la anterior sentencia, desde mediados de 2008 y hasta principios de 2009, la farmacia de uno de los acusados, ubicada en Valencia, facturó 23.970 cajas de anabolizantes de las 27.248 unidades que se habían vendido a las 170 oficinas farmacéuticas de la ciudad.

 

Eso hizo sospechar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que desarrollaron un dispositivo de vigilancia que comprobó la "gran afluencia" a la farmacia, ubicada en la avenida del Puerto, de "personas de complexión fuerte y con aspecto de culturistas que entraban y salían del local" con bolsas en ocasiones de gran tamaño.

 

La intervención judicialmente autorizada del teléfono del farmacéutico reveló la identidad del facultativo que firmaba las recetas de los anabolizantes, que resultó ser un médico de familia que pasaba consulta en su clínica de Torrent (Valencia).

 

Éste prescribía los anabolizantes "sin justificación terapéutica alguna" -ya que se trataba de pacientes sanos- para potenciar su masa muscular y capacidad física, y los derivaba a la farmacia implicada en la que un tercer acusado, un empleado de confianza del comercio, los dispensaba.

 

El cuarto condenado por estos hechos es un culturista, quien además de consumir los anabolizantes, los entregaba a domicilio a las personas que el médico le indicaba y le presentaba a otros deportistas para que, con los mismos fines, obtuvieran de éste recetas para comprar los medicamentos en la farmacia amiga. EFE

 

TRIBUNALES


Condenados a 8 meses de prisión un médico y dos farmacéuticos por tráfico de anabolizantes para deportistas

 

Valencia | 08/08/2011 - 17:52h

 

VALENCIA, 8 (EUROPA PRESS)

La Audiencia Provincial de Valencia ha condenado a ocho meses de prisión a un médico, dos farmacéuticos y un culturista por tráfico de anabolizantes para deportistas. Asimismo, los cuatro deberán pagar una multa de 1.260 euros --a razón de seis euros al día durante siete meses-- y los tres profesionales sanitarios no podrán ejercer su profesión durante dos años y dos meses.

La Audiencia, en una sentencia fechada el 14 de julio, desestima los recursos formulados por el culturista y uno de los farmacéuticos y estima parcialmente los presentados por los otros dos acusados contra la sentencia del 31 de marzo dictada por el Juzgado de lo Penal número 6 de Valencia contra un delito contra la salud pública.

Así, revoca parcialmente la anterior resolución y suprime la calificación como delito continuado del artículo 361 bis de Código Penal. La Sala rebaja la condena de un año y cuatro meses de cárcel a ocho meses, mientras que el Tribunal también acorta el tiempo de inhabilitación para el ejercicio de sus profesiones. 

La sentencia recurrida declaró probado que, como consecuencia de las investigaciones realizadas por la Policía Judicial de la Guardia Civil, se tuvo conocimiento que desde mediados del año 2008, hasta principios de 2009, en una farmacia de la Avenida del Puerto de Valencia se facturaron 23.970 cajas de anabolizantes, de las 27.248 cajas que en total se vendieron a las 170 oficias de farmacia en Valencia capital. 

Por ello, se montó un dispositivo de vigilancia en torno a esta farmacia, de donde los agentes vieron una "gran afluencia" de personas de "complexión fuerte, con aspecto de culturistas que entraban y salían de la farmacia con bolsas de distintos tamaños". 

Tras las investigaciones, se conoció la identidad del facultativo que prescribía estos medicamentos a pacientes sanos "para potenciar su masa muscular y su capacidad física" y, además, los derivaba a la oficina de farmacia que había sido investigada.

Por su parte, otro de los acusados, culturista que había participado en certámenes a nivel nacional, entregaba a domicilio los anabolizantes a las personas que el facultativo le indicaba. Asimismo, le presentaba a otros deportistas para que obtuvieran del profesional recetas para conseguir estas sustancias, y el médico, por su parte, compensaciones económicas, que le eran abonadas por el propio titular de la farmacia o por un empleado de su confianza. 

El 19 de mayo de 2009 se procedió a la detención de los cuatro acusados. La sentencia del 31 de enero condenó al médico, a los dos farmacéuticos y al culturista a la pena de un año y cuatro meses de prisión y al pago de una multa de 2.340 euros por un delito contra la salud pública, y a los tres primeros a la inhabilitación de su profesión durante tres años y siete meses.

En la sentencia del pasado mes de julio, la Audiencia Provincial de Valencia rebaja a ocho meses la pena de prisión para los cuatro, al mismo tiempo que se reduce la multa a 1.260 euros. Asimismo, el período de inhabilitación profesional para el médico y los dos farmacéuticos se acorta a dos años y dos meses.

 

 

 

 


 

OPERACIÓN EN VALENCIA

 

Detenidos un farmacéutico y un médico por distribución de anabolizantes en la Comunidad

 

22:16

 

Miércoles 20 de mayo de 2009

 

TERESA DOMÍNGUEZ Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil detuvieron ayer en Valencia a un médico, un farmacéutico y a dos personas más por su presunta vinculación con una red de distribución de anabolizantes que operaba en las tres provincias de la Comunidad Valenciana, según pudo saber este diario de fuentes de toda solvencia. La operación, desarrollada ayer por la mañana, incluyó el registro de una farmacia ubicada en el número 14 de la avenida del Puerto de Valencia, de donde los investigadores se llevaron numerosas cajas que contenían anabolizantes y otros medicamentos de los utilizados por aficionados al culturismo.


El registro dio comienzo pasadas las once de la mañana y en el mismo participaron numerosos guardias civiles del grupo de Consumo y Medio Ambiente de la UCO, desplazados desde Madrid. Se trata, según las fuentes citadas, de la fase de explotación de una investigación que comenzó hace más de medio año, después de que los especialistas de la UCO detectaran la venta de anabolizantes a través, supuestamente, de la farmacia en la que fueron incautadas las cajas de medicamentos. Al parecer, los fármacos eran expedidos tras la presentación de las recetas que firmaba, presuntamente, el médico detenido.

 

 

Condenados dos farmacéuticos y un médico por suministrar anabolizantes

 

Noticias EFE


Valencia, 9 feb (EFE).- El Juzgado de lo Penal número 6 ha condenado a dos farmacéuticos, un médico y un deportista a un año y cuatro meses de prisión por un delito contra la salud pública por suministrar ilegalmente a deportistas anabolizantes que sólo se venden con receta médica y para fines terapéuticos concretos.

 

El fallo, al que ha tenido acceso hoy EFE, condena además al facultativo y a los farmacéuticos a tres años y siete meses de inhabilitación para sus respectivas profesiones, y a los cuatro procesados a pagar una multa de 2.340 euros cada uno.

 

La juez declara probado que, tal como se desprende de una investigación llevada a cabo a escala nacional por la Guardia Civil, desde mediados de 2008 y hasta principios de 2009, la farmacia de uno de los acusados, ubicada en Valencia, facturó 23.970 cajas de anabolizantes de las 27.248 unidades que se habían vendido a las 170 oficinas farmacéuticas de la ciudad.

 

El resto de oficinas había adquirido en el mismo periodo una media de 19 cajas por farmacia, aproximadamente la cantidad demandada por las personas que padece algún tipo de patología que requiera el suministro de estos fármacos.

 

Ello hizo sospechar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que desarrollaron un dispositivo de vigilancia que comprobó la "gran afluencia" a la farmacia, ubicada en la Avenida del Puerto, de "personas de complexión fuerte y con aspecto de culturistas que entraban y salían del local" con bolsas en ocasiones de gran tamaño.

 

La intervención judicialmente autorizada del teléfono del farmacéutico reveló la identidad del facultativo que firmaba las recetas de los anabolizantes, que resultó ser un médico de familia que pasaba consulta en su clínica de Torrent (Valencia).

 

Éste otro procesado prescribía los anabolizantes "sin justificación terapéutica alguna" -ya que se trataba de pacientes sanos- para potenciar su masa muscular y capacidad física, y los derivaba a la farmacia implicada, en la que un tercer acusado, un empleado de confianza del comercio, los dispensaba.

 

El cuarto y último procesado y condenado por estos hechos es un deportista que practica culturismo que ha participado incluso en certámenes nacionales y que era paciente del médico.

 

Además de consumir los anabolizantes, los entregaba a domicilio a las personas que el médico le indicaba, y le presentaba otros deportistas para que, con los mismos fines, obtuvieran de éste recetas para comprar los medicamentos en la farmacia amiga, gestión por la que el facultativo recibía una compensación económica.

 

Entre los medicamentos intervenidos a los procesados se encuentran winstrol y winstrol depot, deca durabolin, primobolan depot, testex y testex prolong, proviron, efedrina, ventolase, diazepan, cabergolina, teva g-tropin y dostinex, entre otros.

 

Se suministraban a personas que practicaban ejercicio físico metódicamente, la mayoría de ellos culturismo no competitivo, y a otras que practicaban fútbol o ciclismo para aumentar masa muscular y el rendimiento físico.

 

El consumo de estas sustancias en dosis distintas de aquellas para las que han demostrado ser seguras y eficaces pueden causar "importantes daños para la salud" de las personas que las consumen, según recuerda la sentencia.

 

Añade que sólo pueden emplearse por prescripción facultativa y para las indicaciones legalmente autorizadas, "dado que pueden provocar riesgo para la salud por su acción hormonal androgénica". EFE

 

 

 

| Suministro ilegal a deportistas

 

Dos farmacéuticos, un médico y un deportista condenados por suministrar anabolizantes


  • Un médico recetaba los fármacos a pacientes sanos y derivaba a la farmacia
  • Personas de complexión fuerte salían de la farmacia con grandes bolsas
  • Los agentes montaron un dispositivo de vigilancia en la farmacia

Efe | Valencia

 

miércoles 09/02/2011 16:54 horas


El Juzgado de lo Penal número 6 ha condenado a dos farmacéuticos, un médico y un deportista a un año y cuatro meses de prisión por un delito contra la salud pública por suministrar ilegalmente a deportistas anabolizantes que sólo se venden con receta médica y para fines terapéuticos concretos.

 

El fallo condena además al facultativo y a los farmacéuticos a tres años y siete meses de inhabilitación para sus respectivas profesiones, y a los cuatro procesados a pagar una multa de 2.340 euros cada uno.

 

La juez declara probado que, tal como se desprende de una investigación llevada a cabo a escala nacional por la Guardia Civil, desde mediados de 2008 y hasta principios de 2009, la farmacia de uno de los acusados, ubicada en Valencia, facturó 23.970 cajas de anabolizantes de las 27.248 unidades que se habían vendido a las 170 oficinas farmacéuticas de la ciudad.

 

El resto de oficinas había adquirido en el mismo periodo una media de 19 cajas por farmacia, aproximadamente la cantidad demandada por las personas que padece algún tipo de patología que requiera el suministro de estos fármacos.

 

Ello hizo sospechar a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, que desarrollaron un dispositivo de vigilancia que comprobó la "gran afluencia" a la farmacia, ubicada en la Avenida del Puerto, de "personas de complexión fuerte y con aspecto de culturistas que entraban y salían del local" con bolsas en ocasiones de gran tamaño.

 

La intervención judicialmente autorizada del teléfono del farmacéutico reveló la identidad del facultativo que firmaba las recetas de los anabolizantes, que resultó ser un médico de familia que pasaba consulta en su clínica de la localidad valenciana de Torrent.

 

Éste otro procesado prescribía los anabolizantes "sin justificación terapéutica alguna" -ya que se trataba de pacientes sanos- para potenciar su masa muscular y capacidad física, y los derivaba a la farmacia implicada, en la que un tercer acusado, un empleado de confianza del comercio, los dispensaba.

 

El cuarto y último procesado y condenado por estos hechos es un deportista que practica culturismo que ha participado incluso en certámenes nacionales y que era paciente del médico.

 

Además de consumir los anabolizantes, los entregaba a domicilio a las personas que el médico le indicaba, y le presentaba otros deportistas para que, con los mismos fines, obtuvieran de éste recetas para comprar los medicamentos en la farmacia amiga, gestión por la que el facultativo recibía una compensación económica.

 

Entre los medicamentos intervenidos a los procesados se encuentran winstrol y winstrol depot, deca durabolin, primobolan depot, testex y testex prolong, proviron, efedrina, ventolase, diazepan, cabergolina, teva g-tropin y dostinex, entre otros.

 

Se suministraban a personas que practicaban ejercicio físico metódicamente, la mayoría de ellos culturismo no competitivo, y a otras que practicaban fútbol o ciclismo para aumentar masa muscular y el rendimiento físico.

 

El consumo de estas sustancias en dosis distintas de aquellas para las que han demostrado ser seguras y eficaces pueden causar "importantes daños para la salud" de las personas que las consumen, según recuerda la sentencia.

 

La defensa de los acusados solicitó la nulidad de las actuaciones, entre otros por las escuchas telefónicas realizadas durante la investigación, pero la jueza estimó su legalidad.

 

 


 

 

 

 

ANABOLIZANTES 


operación PANTXI 


Desde el inicio de la operación la Guardia Civil centró sus investigaciones en una farmacia de Valencia que podría estar elaborando determinados productos anabolizantes y hormonales de forma artesanal y sin ningún tipo de autorización administrativa ni control sanitario.

 

operación DACOTA 


Entre los detenidos se encuentran un médico, que prescribía los anabolizantes a los deportistas, y dos personas que regentaban la farmacia en la que se vendían.

 

operación GRIAL 


La red de dopaje controlaba farmacias en Valencia en las que se elaboraban y distribuían las sustancias ilegales entre deportistas.

 

 

60.000 cajas de anabolizantes en Moncada

 

LYDIA GARRIDO - Valencia - 20/02/2010

 

Un almacén de una empresa dedicada a la comercialización de productos farmacéuticos en Moncada movía ilegalmente cantidades industriales de anabolizantes. El propietario es el hijo de uno de los farmacéuticos de la localidad. La Guardia Civil le detuvo el jueves, registró su casa, la farmacia familiar y el almacén, inmovilizando las sustancias cuyo valor en el mercado alcanza el millón de euros.

 

La operación nace en Barcelona. Es allí donde se investiga la relación entre una empresa de Hong Kong, otra de Portugal y otra alemana. Esa operación tiene ramificaciones en Algeciras, en País Vasco y Valencia. El empresario compraba legalmente las sustancias a una firma española pero a partir de ahí, la comercialización era ilegal. El empresario reconoció en su declaración que desde hace tiempo vendía importantes cantidades a una empresa de Hong Kong, de cuya documentación supuestamente se fió, aunque aceptó cobrar siempre en metálico.

 

A su vez, la empresa en Hong Kong suministraba esas mismas sustancias a una mercantil de Portugal. Y es ésta, con la ayuda de una alemana, la encargada de introducir las sustancias en el mercado español, concretamente en gimnasios y deportistas.

 

La incautación ha sido de cajas de Winstrol y Pextex. Las 60.000 cajas le costaron al empresario 150.000 euros. Su venta superaría el millón de euros. La investigación pretende, entre otras cosas, despejar el origen de importantes cantidades de dinero sin justificación aparente.

 

 

 
 

Traductor web