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EN LA FARMACIA ESPAÑOLA NO SE REALIZA ATENCIÓN FARMACÉUTICA. LA ATENCIÓN FARMACÉUTICA ES SÓLO PROPAGANDA.
Es necesario empezar este documento poniendo en conocimiento de la UE que la Atención Farmacéutica a la que hace alusión el colectivo de farmacéuticos instalados, como un servicio de calidad, hoy por hoy es sólo una cortina de humo a fin de mantener su actual status.
Plafarma quiere dejar bien claro que en absoluto está en contra de la Atención Farmacéutica, pero si quiere dejar constancia de que en el momento actual esta actividad no se realiza en la farmacia española.
Este documento demuestra que no se cumple la Resolución del Consejo de Europa ResAP (2001)2 relativa al papel del farmacéutico en el marco de la seguridad de la salud y estamos convencidos que esto es así por falta de competencia y la limitación actual al acceso de una oficina de farmacia.
Esta Resolución del Consejo de Europa, Resolución ResAP(2001)2, (Documento nº 11) es abundantemente citada, aunque con demasiada frecuencia se omite, ignora o refuta un aspecto central de la misma, el que afirma que “el sistema de remuneración debe ser reexaminado teniendo en cuenta, no los márgenes y el volumen de ventas, sino el servicio profesional que se provee, como ha sido previsto por la Resolución AP (93)1, sobre la función y la formación del farmacéutico de oficina”.
Los farmacéuticos instalados se empeñan, en hacer creer a la opinión pública, que son proveedores de un servicio profesional: la Atención Farmacéutica, en un afán de querer demostrar una utilidad, que quieren relacionar con que el modelo actual de farmacias da mejor servicio que un modelo liberalizado, pero que de ningún modo llevan a la práctica. Así algunos estudios específicos, demuestran que no se reúnen las condiciones favorables para su extensión. Para demostrar que la Atención Farmacéutica es sólo una cortina de humo, Plafarma adjunta una serie de estudios en formato pdf (Documentos 1 al 9). La relación de estos estudios se encuentra al final de este escrito.
Como ha quedado demostrado en el Dictamen motivado que la UE ha remitido al Reino de España las farmacias tienen una regulación proteccionista, rígida y restrictiva para su apertura, traspaso y funcionamiento, alejada de los principios del libre mercado y de competencia, constituyendo un monopolio innecesario y gravoso para el sistema sanitario y para el consumidor.
La creencia de que las restricciones favorecen un superior nivel de calidad es infundada, y, aun si fuese cierta, ese elevado nivel medio de calidad no respondería a las necesidades de los consumidores. La calidad a que hacen referencia los Colegios de Farmacéuticos es una mera cortina de humo con la cual disimulan su deseo de monopolizar el mercado y extraer así el máximo lucro personal para sus miembros.
Es un hecho, que diariamente funcionan en España sin mayores inconvenientes cientos o miles de farmacias atendidas por familiares del titular o por mancebos faltos de ilustración farmacéutica y no pocos, de enseñanza media.
Por eso es necesario reseñar que, los controles de calidad que efectúan las asociaciones profesionales, como los Colegios Oficiales de Farmacéuticos tienen varios sesgos llamativos. Su conducta parece interesada en elevar la calidad sólo hasta el punto y en la medida en que obstaculice la entrada de nuevos profesionales, pero sin alterar en lo más mínimo el actual modelo.
En cuanto al control de la calidad en el ejercicio de la profesión, éste suele centrarse en aplicar los códigos deontológicos a aquellos incumplimientos que ponen en peligro la posición monopolista del grupo. Pero, simultáneamente, se tiende a proteger los deslices de sus miembros de la acción judicial.
No se revisa la cualificación de los farmacéuticos con oficina de farmacia ya existentes, ni tampoco la de los herederos o compradores de esta licencia administrativa.
Así en la transmisión de las farmacias de padres a hijos, hablamos de meras licencias administrativas, y no se pide cualificación a los descendientes, basándose entonces en la libertad de empresa y de transmisión, pero sin embargo estos principios no los utilizan cuando se trata del derecho de la libertad de establecimiento. Esto demuestra que los actuales baremos para el acceso a una oficina de farmacia son totalmente discriminatorios.
De esta manera los clanes familiares de la profesión, solo consiguen poner trabas para superar las barreras a la entrada de nuevas oficinas de farmacia, y conseguir de esta manera que sólo puedan, transferir hereditariamente o mediante la compra de la licencia administrativa la propiedad del monopolio, y seguir gozando de unos privilegios que en absoluto garantizan un mejor servicio. Así sólo se consigue poner en riesgo la voluntad de la Administración y que esta sea capturada por los profesionales, a fin de que sólo puedan pertenecer a determinados clanes.
La titulación de licenciado en farmacia ya es garantía de calidad para ejercer la profesión. El título de licenciado en farmacia faculta a cualquier licenciado a ejercer en una oficina de farmacia.
Según la Directiva 85/432/CEE de la Comunidad Económica Europea, en ningún momento hace referencia al concepto de Atención Farmacéutica. “Las enseñanzas conducentes a la obtención del título oficial de Licenciado en Farmacia, en el marco de lo establecido por la Directiva 85/432/CEE de la Comunidad Económica Europea, proporcionará a) Un conocimiento adecuado de los medicamentos de las sustancias utilizadas para la fabricación de los mismos. b) Un conocimiento adecuado en la tecnología farmacéutica y del control físico, químico, biológico y microbiológico de los medicamentos. c) Un conocimiento adecuado del metabolismo y de los efectos de los medicamentos y de la acción de los tóxicos así como de la utilización de aquéllos. d) Un conocimiento adecuado que permita evaluar los datos científicos relativos a los medicamentos para poder proporcionar sobre esta base información apropiada. e) Un conocimiento adecuado de las condiciones legales y otras en materia de ejercicio de las actividades farmacéuticas.
Las actuales restricciones impiden información a los consumidores
También impiden que el consumidor pueda informarse sobre las diferencias de calidad. Dificultan que el profesional más cualificado pueda obtener un precio más alto, que le recompense por la superioridad de sus servicios.
En realidad se están impidiendo prácticas que aumentarían la información del consumidor, acerca de la preparación relativa de cada profesional. Todo ello revela que su preocupación real no reside en la calidad, sino en dificultar la competencia tanto por nuevos entrantes como entre los ya instalados. Liberalizar no es sólo desregularizar, sino dotar de mayor capacidad de elección al ciudadano y al sistema público sanitario, que es el de todos.
A lo anterior hay que añadir que en general, en la oficina de farmacia española,
1º No se realizan revisiones sistemáticas de la utilización del medicamento,
2º No existe control del cumplimiento por los consumidores,
3º La dispensación en la mayoría de las veces no es personalizada en función de la posología y la duración necesaria del tratamiento.
La actividad de los farmacéuticos ha ido perdiendo especificidad con la extensión de productos manufacturados por la industria cuya dispensación ni siquiera personalizan, a diferencia de lo que ocurre en países donde el reenvasado individual es una tarea común en las farmacias.
Es más están en contra de un sistema de unidosis. (Documento 12.1) Así han rechazado los planteamientos del Ministerio de Sanidad y Consumo para autorizar la dispensación de antibióticos por unidosis y han preparado una actuación jurídica contra la medida, sin embargo el proyecto de administrar dosis personalizadas de antibióticos en Galicia logra reducir un 35% el gasto. (Documento 12.2) Por otro lado, el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, indicó totalmente lo contrario (Documento 12.3):
"aún hay que evaluar formalmente el tema de las unidosis, y ver si los parámetros objetivos son rentables". "Los farmacéuticos apoyamos todo lo relativo a un ensayo piloto que demuestre que un sistema cualquiera pueda favorecer el uso racional de los fármacos. Nunca estaremos en contra de la mejora del sistema",
Las palabras de la Ministra , en referencia al proyecto unidosis, El País EFE - Madrid - 23/04/2003
"El Consejo de Europa nos ha pedido que vigilemos el consumo de antibióticos en España, por lo que tenemos que hacer un ejercicio de responsabilidad", afirmó. Pastor añadió que el riesgo que se pretende evitar es una dispensación incorrecta de antibióticos, y que esto es más importante que el ahorro que supondría la medida.
4º No se realiza ninguna gestión y control del cumplimiento de los tratamientos de larga duración en enfermos crónicos.
Sin embargo, es una práctica diaria en las oficinas de farmacia españolas, el uso indebido de fármacos.
La decisión de tomar o aplicar fármacos ó productos medicinales fuera del control y consejo del médico adquiere en nuestra sociedad una relevancia progresiva. Esta realidad se mueve en torno a varios conceptos que deben tenerse en cuenta: automedicación, autoprescripción y prescripción inducida por el farmacéutico que es preciso diferenciarlos del autocuidado. Por eso es necesario tener en cuenta:
1. Prescripción Inducida por la Farmacia. Tras la adquisición en la oficina de farmacia de un fármaco de necesaria prescripción médica, por solicitud directa de la persona que lo adquiere ó por consejo del farmacéutico o auxiliar o de cualquier profesional sanitario, se suele acudir a la consulta del médico con el único objetivo de conseguir la prescripción, utilizando diversos pretextos y aprovechándose de la sobrecarga asistencial.
2. Uso indebido de antibióticos. Queda establecida una relación directa entre la automedicación con antibióticos y la dispensación farmacéutica, sin prescripción médica, llegando a generarse un grave problema de salud pública que ha disparado las alarmas sanitarias por la utilización inadecuada de estos fármacos. Es muy significativo el artículo que aparece en el diario El Mundo el 30 de Junio de 2007 (Documento 13. Encuesta preocupante):
“Por un lado, el español sigue siendo -a pesar de los esfuerzos que ha hecho el Ministerio de Sanidad por convencerle de lo contrario- proclive a solicitar un antibiótico cuando él o alguien de su familia tiene fiebre, que casi siempre está provocada por un virus. Por otro, un tercio de los farmacéuticos reconoce que dispensa la petición (y el porcentaje de resistencia a los antimicrobianos aumenta año a año) si conoce al cliente. Es una decisión ilegal que no se comprende. ¿Es éste el modelo de farmacia que tanto publicitan?”
3. Fraude en tratamientos con “productos milagro” El informe de la revista 'Consumer', realizado en 192 farmacias, señala que el 96% de ellas despacha compuestos para obesidad y calvicie sin solicitar un diagnóstico médico. (Documento 14. El fraude de los tratamientos para adelgazar).
4. Tendencia a dar EFG más caras. ¿Cómo es posible que se autoricen y financien por el erario público fármacos en teoría iguales (o “bioequivalentes”) con precio distinto? ¿Y que en las farmacias se tienda a dispensar las especialidades EFG más caras o beneficiosas para el farmacéutico? (y que se tolere). (Documento 10. Tendencia a dar EFG más caras).
En relación a la Atención Farmacéutica como indicador de calidad en las oficinas de farmacia es necesario reseñar:
1. La Atención Farmacéutica es un concepto excesivamente polisémico.
La atención farmacéutica nace en España en los años 80 (Documento 15. Informe Almagro), con el fin de reflexionar sobre el presente y el futuro de la Farmacia Española : " La Farmacia Española y el farmacéutico español se encuentran ante una crisis de identidad de cara a ella misma y a la sociedad". Todavía no ha sido implantada.
La entusiasta adopción, de este concepto no es sino un argumento que trata de justificar el prisma sanitario en que se halla inmersa la farmacia española, que no quiere encuentrar justificación alguna en la liberalización totalmente justificada que quiere implantar la UE.
Es un concepto utilizado como justificación del cambio en el papel profesional que los farmacéuticos quieren implantar. En general presenta un diseño poco riguroso, metodológicamente impreciso y que admite múltiples interpretaciones. Incluso se llega a decir que no beneficia a los pacientes. (Documento 16. La Atención farmacéutica no beneficia a los pacientes).
La Atención Farmacéutica (AF), permite amparar bajo su advocación todo tipo de actuaciones. Bajo dicha etiqueta se amparan desde la realización de investigaciones rigurosas, hasta el empleo del término como aval de cualquier actuación atribuible a los farmacéuticos, lo que no facilita una percepción clara de las potenciales ventajas e inconvenientes de la extensión de unas actividades definidas de manera excesivamente vaga.
Se revisa la evidencia disponible sobre su eficacia y se analizan las estrategias seguidas para su difusión, dado que éstas parecen haber buscado más su reconocimiento nominal que la demostración de sus resultados efectivos.
2. La Atención Farmacéutica no esta implantada, porque existen enormes barreras para su extensión. El usuario no sabe qué es la Atención Farmacéutica. (Documento 17. La falta de demanda en atención farmacéutica).
Actualmente prácticamente ninguna farmacia española realiza atención farmacéutica. Esto es debido a:
1) El cambio de mentalidad que supondría este modo de trabajar.
2) Ausencia de formación adecuada o deficiente. Por ej. más del 60 por ciento de los farmacéuticos asegura que no recibe información suficiente sobre las interacciones farmacológicas (Documento 18. Sin información en interacciones farmacológicas)
3) Actitud negativa de los propios farmacéuticos (falta de ganas, incredulidad, miedo al cambio, etc.)
4) Es un proceso que necesita dedicación y tiempo, algo que con el actual modelo de la farmacia española es imposible. La falta de espacio físico en la farmacia también es una característica que lo limita. Por tanto la Atención Farmacéutica puede considerarse más una teoría que una práctica.
5) Las cifras de participación han sido bastante bajas, incluso en las experiencias más básicas de Atención Farmacéutica, aún cuando son auspiciadas por organismos colegiales.
6) Se siguen debatiendo sobre las dificultades inherentes a un proceso sin acabar de definir.
Sin embargo el Consejo General de Farmacéuticos, sin ningún tipo de rubor llegan a afirmar que:
“en el Consenso sobre atención farmacéutica (AF) de 2001 se afirma explícitamente que la dispensación activa forma parte de las actuaciones propias de la AF ; precisamente por eso, y desde entonces, casi todos los farmacéuticos pueden decir que hacen AF, aunque sea en su forma más elemental y cotidiana”.
3. Es considerada intrusismo profesional.
La Atención Farmacéutica es considerada interés exclusivo para la profesión farmacéutica y de dudoso interés social. La Atención Farmacéutica tiene un desarrollo controvertido por cuanto la profesión médica la considera un riesgo mayor que el que se pretende atajar, al realizar actividades de difícil justificación con propuestas que pueden constituir actos que se enfrentan directamente con la competencia exclusiva del médico.
El farmacéutico no tiene ninguna instrucción al lado del paciente, funciones que requieren experiencia y fino criterio clínicos, como son las de "recoger y organizar la información específica del paciente" (es decir, elaborar la ficha o historia farmacoterapéutica en entrevista o anamnesis), "resumir las necesidades de atención sanitaria del paciente", "especificar los objetivos terapéuticos", "diseñar un régimen farmacoterapéutico, etc.
Han llegado a utilizar incluso término como aval de cualquier actuación atribuible a los farmacéuticos. Algunos autores la han llegado a definir como la tenacidad y dureza en mantener un error, mostrada por los Colegios de Farmacéuticos en la defensa de sus particulares visiones de cómo ejercer esta actividad y relacionándola en conceptos tan peregrinos como la “farmacia mediterránea”.
4. Existe confusión legislativa.
Por su parte, la legislación promulgada en este tiempo, tanto por el Gobierno Central como por las Comunidades Autónomas, lejos de clarificar los conceptos ha contribuido más bien a aumentar la confusión ya que prácticamente en todas las leyes y disposiciones normativas en que se habla de Atención Farmacéutica, se identifica este concepto con el de Servicio Farmacéutico.
5. No ha avanzado suficientemente
Los progresos que han aportado los esfuerzos investigadores han sido muy limitados. Por lo tanto poco, en este campo poco se ha avanzado en el conocimiento de la eficacia de las distintas estrategias para mejorar la salud de los pacientes. El verdadero reto que enfrenta todavía la AF pasa por responder adecuadamente a algunas cuestiones planteadas hace más de veinte años y aún no definitivamente resueltas.
Por tanto deben cumplirse cuatro criterios:
a) demostrar conocimientos adecuados y habilidades en farmacia y farmacología clínica;
b) ser capaz de movilizar el sistema de distribución a través del cual se implementen las decisiones sobre el uso de medicamentos;
c) ser capaz de desarrollar las relaciones necesarias con el paciente y demás profesionales de la salud, y
d) disponer de un número suficiente de proveedores capaces de prestar estos servicios”
Estas exigencias que no proceden de los detractores de la AF , sino que fueron formuladas en su texto inaugural por sus “inventores”.
6. Se emplean atajos para su difusión
A la vista de los resultados, es comprensible que la Atención Farmacéutica (AF) necesite campañas de difusión y marketing. Se ha señalado ya que en palabras de los promotores de la extensión de esta actividad, que “hay que vender la AF ”, dado que interpretan que “la situación actual de la Atención Farmacéutica es mala porque no está implantada de forma generalizada y sus bondades no se perciben por los profesionales sanitarios ni por los pacientes”. Pero las técnicas persuasivas han venido siendo empleadas por los proponentes de la AF desde hace tiempo, como cabe inferir de su resonancia en foros profesionales, prensa especializada e instancias administrativas, que es muy superior a la que parecería corresponder a su exigua realidad.
En ocasiones la venta de humo puede llegar a resultar insultante para algunas sensibilidades. En uno de los últimos análisis publicados sobre la situación actual de la AF se afirma sin rubor que el Plan Estratégico para el Desarrollo de la Atención Farmacéutica del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos:
“cuenta con una alta participación y un importante compromiso por parte de los farmacéuticos implicados en el desarrollo de todas y cada una de las acciones del mismo, y sus resultados vienen a reforzar aún más si cabe el fundamento y la necesidad de la Atención Farmacéutica”.
Con todo, siendo comprensible este afán propagandístico, lo que resulta especialmente llamativo es la captura del interés institucional hacia una forma de práctica de eficacia aún cuestionable.
Pese a las extendidas y reiteradas quejas de falta de visión estratégica de las organizaciones gremiales, de modo inmediato a la aparición del Consenso sobre Atención Farmacéutica, el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos elaboró el ya citado Plan Estratégico para el Desarrollo de la Atención Farmacéutica que afirma hacer suyos los objetivos concretos que persigue el seguimiento farmacoterapéutico, y se orienta a difundir e implantar el modelo de Atención Farmacéutica a nivel nacional.
Pero aún resulta más entusiasta en su afán de promover desde los poderes públicos la extensión de la Atención Farmacéutica el “Plan Estratégico de Política Farmacéutica para el Sistema Nacional de Salud Español” elaborado por el Ministerio de Sanidad y Consumo.
En semejante contexto no debe extrañar que se afirme que supone un aval importante para el desarrollo de la Atención Farmacéutica la Ley 29/2006 de Garantías y Uso Racional de los Medicamentos y Productos Sanitarios, en donde dicho concepto se cita hasta en seis ocasiones, cuando en realidad debería decir " de Servicio Farmacéutico". Y ello a pesar de las múltiples críticas proferidas contra las versiones preliminares, mucho más amables con el concepto.
Los objetivos de la Atención Farmacéutica inicialmente son proclamados para incrementar la contribución real de los servicios farmacéuticos a la mejora de la salud de la población. Pero instalados en la sociedad del espectáculo, resultaría ingenuo acusar de no estar adaptados a sus tiempos a quienes deciden apostar por una idea del tipo “Si no es real, hazlo legal”. E incluso “si no es legal, haz que lo parezca”.
7. Agresión a la ley de protección de datos.
La práctica de la atención farmacéutica en España supondría la elaboración, en el transcurso de muy pocos años, de millones de historias farmacoterapeúticas. De hecho el ministro de Sanidad, Bernat Soria, ha reconocido a algunos medios, por ej. correo farmacéutico (CF del 26-XI-2007) que se mantendrá la limitación que recoge el proyecto de RD de Receta Médica que el farmacéutico podrá acceder al historial farmacoterapéutico del paciente.
Aparte de que la farmacia no es una institución asistencial, sino un establecimiento sanitario que la Ley General de Sanidad no parece reconocer como posible depositario de historias clínicas, la dispersión en las farmacias de tales documentos incumpliría de modo manifiesto ese precepto legal de "máxima integración".
Así La Ley General de Sanidad, de 1986, dispone en su artículo 61 que: "En cada Área de Salud debe procurarse la máxima integración de la información relativa a cada paciente, por lo que el principio de historia clínica-sanitaria única por cada uno deberá mantenerse, al menos, dentro de los límites de cada institución asistencial".
¿Potencialmente nulos? Todas las leyes autonómicas de ordenación farmacéutica conculcan, en sus respectivos artículos relativos a la elaboración y uso de fichas o historias farmacoterapéuticas, el precepto de "máxima integración" de los datos clínicos del ya citado artículo 61 de la Ley General de Sanidad, ley de rango orgánico. ¿Carecen potencialmente de validez jurídica esos artículos contradictorios? ¿Han sido tales artículos una forma de compensación política al "poder farmacéutico" el recorte de prerrogativas que imponen esas mismas leyes?
8. Las experiencias de atención farmacéutica son, de hecho, falacias.
Muestran la parte superficial de la verdad, no toda la verdad. Se emplean como prueba de la bondad y necesidad de la atención farmacéutica ocultando la parcialidad congénita de los resultados. Más que experiencias científicas son instrumentos de una estrategia de introducción del procedimiento.
El fuerte sentido corporativo de una profesión que cuenta con notables recursos financieros, puede crear artificialmente el sentimiento de necesidad de asistencia farmacoterapéutica, con el fin de mantener un sistema que sólo beneficia a los farmacéuticos instalados y mantener sus privilegios.
En definitiva puede afirmarse, que es un movimiento del que se habla mucho, en el que llevan muchos años implicados pero que, a ojos de un paseo al azar por boticas de cualquier ciudad, se ha implantado hasta hoy, en general, más bien poco.
BIBLIOGRAFÍA:
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2. Profesionales del monopolio Revista de Economía, núm. 14, 4.º trimestre, 1992, 95-101. Benito Arruñada.
3. Alternativas a la distribución de medicamentos y su retribución Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud. Valencia. R. Meneu. 2001.
4. Análisis crítico de la Atención Farmacéutica Medicina General 2000; 25: 591-598 E. Costas Lombardía. Economista. Vicepresidente y Coordinador de la Comisión de Análisis y Evaluación del Sistema Nacional de Salud (Comisión Abril).
5. La Atención Farmacéutica. ¿Antes consagrada que contrastada? Fundación Instituto de Investigación en Servicios de Salud gestión clínica y sanitaria Vol. 9, Num. 1, 2007 Ricard Meneu.
6. Informe sobre la Atención Farmacéutica; definición y posible incidencia en las competencias de los médicos; actualización de los informes de 4 de diciembre de 1998 y de 17 de diciembre de 2002. - III PARTE - Pedro González Salinas Asesor Jurídico del CGCOM.
7. Análisis crítico de la Atención Farmacéutica. E. Costas Lombardía. MEDICINA GENERAL 2000; 25: 591-598 ;
- 7.1 INDECOF. Radiografía de la farmacia española. Costas Lombardía. 2003;
- 7.2 El plan farmacéutico del PSOE. Varios art. publicados en el País de Costas Lombardía. 2004;
- 7.3 La amenaza de la Atención Farmacéutica. Varios art. publicados en El País. 2001 y 2006
8. Varios artículos de la revista SEMERGEN. Respuesta a un “análisis” crítico sobre la atención farmacéutica. A. Barbero y F. Álvarez de Toledo Farmacéuticos Comunitarios. Miembros de la Sociedad Española Valoración de la atención farmacéutica: réplica a una respuesta a su análisis crítico. E. COSTAS LOMBARDÍA Ex vicepresidente de la Comisión de Análisis y Evaluación del SNS (Comisión Abril). Los roles profesionales tienen siempre límites difusos y la discrepancia ayuda a determinarlos M. Pérez Fernández. Defensora del Lector y del Autor, Revista SEMERGEN 2002;28(1):51-60.
9. Revista del Colegio Oficial De Médicos de la provincia de Santa Cruz de Tenerife. SOCIOPROFESIONAL: El Plan Estratégico de Atención Farmacéutica, una huida hacia delante. VOCALÍAS Balance de la Asamblea de Médicos de Atención Primaria. Revista ACTA MÉDICA ENERO 2003. Pág. 2,3 y 4.
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